
Historia de Paraíso Según el escritor Don Lacho Pérez en su monografía Paraíso de mis Recuerdos en 1524 pasó por este territorio en su viaje a Las Hibueras el conquistador Hernán Cortés quien se detuvo en el lugar mientras construían un puente para cruzar el Río Seco. Por su parte el profesor Samuel Magaña Cortés señala que la ciudad de Paraíso fue fundada hacia los años de 1848 a 1852 iniciando como un campo maderero habitado por indígenas de Mecoacán y mestizos de Jalpa de Méndez Comalcalco y Cunduacán quienes se asentaron en el paso del paraíso llamado así por el árbol de la familia Meliaceae de nombre científico Melia azedarach que abundaba en la ribera del Río Seco. El escritor paraiseño Ángel Suárez Rodríguez refiere que en el almanaque de Tabasco se registra que en 1823 la ranchería de Paraíso adquiere la categoría de pueblo tras las instancias de un grupo de ganaderos de Mecoacán construyéndose una iglesia dedicada a San Marcos y La Asunción de María la cual posiblemente era atendida por sacerdotes de Jalpa o Comalcalco aunque la comunidad tuvo sus orígenes en la época del Garridismo. En 1872 los Progresistas incendiaron el pueblo sobreviviendo solo cuatro construcciones de ladrillo y cal pero trece años después la población resurgió y en 1885 se levantó en el centro una glorieta con un monumento a la paz en forma de ángel obsequiado por el intelectual tabasqueño Manuel Sánchez Mármol. La parroquia como tal fue construida en 1908 sin embargo durante el Garridismo la construcción quedó truncada convirtiéndose el templo en escuela y siendo incineradas todas sus imágenes a excepción de las que fueron ocultadas por los feligreses bajo riesgo de sus vidas frente a los camisas rojas posteriormente el templo y el monumento fueron derribados lo que sumió a la población en un ambiente de ateísmo y escepticismo que provocó la emigración de muchas personas. El Padre Pablo Barba en su obra Breve historia de la Parroquia de Paraíso menciona que el primer sacerdote en llegar fue el Padre José Pilar Hidalgo quien oficiaba en la ermita de la Virgen María de Don Mauro Hernández mientras que Monseñor Calixto Mora realizaba el sacrificio eucarístico en la ermita de la Virgen del Carmen. En 1948 el Obispo José del Valle y Navarro encomendó las parroquias de Comalcalco y Paraíso a los padres misioneros del Espíritu Santo por cien años periodo en el que el Padre Daniel Zavala trabajó como albañil en la construcción y se recuperó el solar de la antigua parroquia con el apoyo del gobernador Francisco J. Santa María momento en el que misioneros como Serapio Martínez y Everardo Eusebio realizaron una intensa labor pastoral. El Padre Manuel Capetillo impulsó un nuevo proyecto para la parroquia que incluía una bóveda de cascarón y adquirió el terreno del actual Colegio Paraíso mientras que los padres misioneros coordinaron la Adoración Nocturna y la Acción Católica apoyando a 17 ermitas en el municipio. Al llegar el Padre Pablo Barba se concluyó la construcción del templo con el apoyo del maestro michoacano Gregorio Mendoza y la entusiasta cooperación del pueblo. Tras una larga historia de 14 párrocos que han guiado a la comunidad entre los que destacan Pablo Barba Manuel Cárdenas Joaquín Gómez Adolfo García Rizo Jesús López Felipe Ornelas Baltazar Martínez de la Luz Miguel Ángel Arellano López Rubén Medina Cruz Guadalupe Medina Marín Mario Arturo Torres Balcázar Vicente Hernández Rivera Luis Martínez de la Cruz Jesús Manuel Castillo Izquierdo quien fungió desde 2012 hasta 2021 y finalmente el actual párroco Roberto Cruz Vital quien ejerce desde 2021 hasta la actualidad la vida religiosa y social de Paraíso sigue vigente.
Ser una comunidad parroquial samaritana, comprometida decididamente con la nueva evangelización, acompañando a las familias en su camino de fe.
Ser una comunidad viva, misionera y unida, que anuncia el Evangelio y sirve a los más necesitados.
San Marcos Evangelista es uno de los cuatro evangelistas, autor del Evangelio que lleva su nombre. Su fiesta se celebra el 25 de abril.